1/3 de todos los alimentos que se producen a nivel mundial se desperdicia, junto con ello, también perdemos y mal utilizamos todos los recursos naturales que se utilizan para la producción, tales como agua, tierra y energía. Actualmente, la producción de alimentos es más que suficiente para satisfacer las necesidades de todos los habitantes de la Tierra, pero todavía hay casi mil millones de personas que sufren de hambre en el mundo.

En WWF queremos que reconozcas el verdadero valor de los alimentos y que, en esta Hora del Planeta, alces la voz por la naturaleza. Te invitamos a hacer un cambio profundo en tus hábitos de compra y consumo de alimentos por el bien de las personas y la naturaleza, y ayúdanos a promover que la pérdida y el desperdicio de alimentos son inaceptables social y políticamente. A continuación te dejamos unas recomendaciones para darte el primer impulso:

  1. Planifica tus compras

Evita una mala planificación de compra o tentarte con ofertas especiales, por ellos es muy simple hacer listas con lo que necesitas, muchas veces por evitar hacer varias visitas a la tienda compramos demasiada comida. Como resultado, nos llenamos de alimentos que olvidamos o no alcanzamos a preparar y finalmente debemos desecharlos a la basura. 

Te recomendamos: 

  • Planificar tus compras para adquirir solo lo que necesitas.  
  • Deshidratar o congelar lo que creas, no alcanzarás a consumir fresco.
  • Convertir en cremas, guisos, y batidos aquellos alimentos que se estén echando  a perder.
  1. Elige productos maduros

¿Sabes qué pasa con un plátano “pecoso” que está allí en el estante? ¿O con ese durazno blandito? Pues es probable que los productos más maduros, que generalmente rechazamos por estas características, terminen en la basura al final del día. Muy pocas personas los compran, incluso cuando las exhiben en promoción, siendo las frutas y vegetales parte de las principales pérdidas de alimentos. 

Te recomendamos: 

Al comprar frutas o vegetales, busca un par de ellos maduros y, si su textura no te gusta lo suficiente para comerlas frescos, aprovéchalos para preparar salsas, mermeladas o batidos. ¿Necesitas una receta? Entonces revisa nuestro recetario, también parte de esta caja.

Se gentil a la hora de escoger tus alimentos, el manejo brusco podría acelerar la maduración de algunos productos o simplemente arruinarlo para otros compradores, lo que significa que no se podrán vender y deban desecharse.

  1. Prefiere alimentos que sean locales y de la temporada  

Da prioridad a los alimentos que se producen localmente, cercanos a tu casa, así como los que se encuentren en plena cosecha en el lugar en donde vives. Entre más distancia deban recorrer los alimentos para llegar a tu mesa, más emisiones de Gases de Efecto Invernadero genera su transporte.  Además, si desestimas aquellos alimentos que están en cosecha, seguro se van a perder, pues habrá sobreoferta.

Te recomendamos: 

Informarte de las ferias locales más cercanos a ti, y de los locatarios que comercializan sus propios productos. Te gustará conocer quien cuidó de tus alimentos antes de llegar a tu plato.

  1. Acepta la “diversidad” 

La mayoría de las personas tienden a evitar los alimentos con formas poco comunes o decoloraciones, a pesar de que son igual de nutritivos que sus pares con formas más convencionales. Debido a esto, muchos minoristas establecen estándares estéticos para los productos y ni siquiera les compran a los agricultores productos de aspectos desiguales.  Así, toneladas de productos perfectamente buenos se convierten en “pérdidas” en los campos, y aunque un pequeño número de ellos logren llegar a los exhibidores de las tiendas, estos permanecerán intactos a la espera de ser eliminados también, ya que los consumidores no nos atrevemos a comerlos.

Te recomendamos: 

Escoger esos productos únicos, con formas divertidas y colores menos brillantes, y recordar que su valor nutricional es igual al de otros productos similares, aunque visualmente más común. Si los consumidores aceptamos más de estos productos que se ven diferentes, los minoristas estarán más abiertos a adquirirlos de los productores y vendérnoslos.

Si quieres conocer más recomendaciones, ¡te invitamos a descargar nuestro kit temático de alimentos de La Hora del Planeta!